sábado, 16 de junio de 2012

México siempre fiel


En nuestro país la mayoría de los ciudadanos son católicos. Se pudo observar que en la pasada visita del papa Benedicto XVI, miles de personas se dieron cita en Guanajuato, para recibir al papa, desatando euforia, fanatismo, por tan solo verlo, o por estar lo más cerca posible de él, para recibir su bendición. Todo el país estaba ansioso por su llagada. En todos los medios de comunicación se hablaba de su tan esperada visita, en fin el mensaje de las televisoras era que su llegada a México sería un gran aliento para los mexicanos, y ayudaría a reforzar la unión y la paz en nuestro país.
Pero en realidad la visita de este fue con otro fin. Benedicto XVI llegó al país solo para aprovechar la plataforma del ”México siempre fiel”, que Juan Pablo II había sembrado en México.
Todo esto para acelerar la canonización de Juan Pablo y así poder sepultar las evidencias del encubrimiento papal a Marcial Maciel.
Marcial Maciel Degollado, fundador del Seminario de la legión de cristo. En 1941 acusado por pederastia, el cual fue encubierto por el vaticano durante sesenta años. Una prueba de respaldo incondicional que le dio el papa Juan Pablo II a Maciel fue: el 26 de noviembre de 2004, en una faraónica misa por sus sesenta años como sacerdote, el papa lo llamó querido a Maciel, a quien describió como “colmado de los dones del Espíritu Santo”.
Como es posible que el ex llamado Padre Santo, haya tolerado este tipo de actos ilícitos tan graves que cometió Maciel, al someter a muchos jóvenes a sus actos sexuales desenfrenados. Peor aún fue consentir a este pederasta y permitir que siguiera cometiendo todo tipo de abusos durante tantos años.
Pero esto no fue lo más grave, puesto que no solo contaba con una gran red de cómplices en el vaticano, que seducía a base de sobornos, artes sexuales y regalos que iban desde coches Mercedes Benz, hasta departamentos. Sino que su red de protección e influencia se extendió a los más ricos empresarios, presidentes de México, y cardenales. Podemos darnos cuenta que las visitas de Juan Pablo II a nuestro país, solo fueron para reforzar los lazos políticos de protección para Marcial Maciel. Un gran ejemplo de ello fue que a pesar de la gran acumulación de denuncias hechas a Maciel desde el año 1997, no impidiera a empresarios como Carlos Slim ofrecerle financiar 50 colegios legionarios para niños pobres.
No logro entender porque el gobierno consiente la intervención e influencia de  la iglesia y peor a un, ser parte de la gran corrupción y violaciones ejercidas a tantos niños durante mucho tiempo.Debemos ponerle fin a esto.

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